El cambio de San Mamés
- Imanol Ballesteros Gomez
- 12 dic 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 18 dic 2022

Desde el mirador del monte de Artxanda, cuando mirabas la ciudad, veías la ría, veías la recién estrenada torre de Iberdrola, el reluciente Guggenheim y si te fijabas bien, veías un arco salir de un lado de la nueva torre de Iberdrola, ese arco era el arco que sostenía el techo de la grada principal del estadio de San Mamés. Este arco formaba parte de la imagen de la ciudad, siendo una de las atracciones turísticas de la ciudad.
Por otro lado, desde la ciudad, más concretamente desde la calle de Licenciado Poza, una calle mítica de bares de la ciudad, se podía divisar al fondo de la misma el escudo del Athletic Club, este servía de guía para los aficionados cuando haya partido después de la previa de un partido. Esta imagen también era otra de las imágenes emblemáticas de la ciudad.

Este estadio llevaba en ese lugar desde el año 1913, que, aunque sufrió innumerables reformas para los tiempos venideros, era el mismo estadio desde entonces. El estadio era de estilo británico, donde las gradas estaban a ras del césped, esto lo que hacía era que la afición se notase más. Por otra parte, las gradas norte y sur, se sostenían gracias a sostenerse a la grada principal y este, pero el debate era cómo sostener las dos gradas principales, y en esto entraron los arquitectos. La grada este fue sostenida por columnas, esta era la solución más rápida y fácil, pero tenía un gran problema, molestaba la visión a los espectadores, es por esto, que para la reforma de cara al mundial de España en 1982, debían pensar otra manera para sostener la grada y el techo. Aquí entró la gran idea de los arquitectos Carlos de Miguel, José Antonio Domínguez y Ricardo Magdalena y del ingeniero Carlos Fernández Casado, donde idearon el arco de San Mamés, una idea revolucionaria para la época, consiguiendo que no fueran necesarias las columnas.

A pesar de ser un estadio mítico, se quedó pequeño para el club, no pudiendo meter más socios y tampoco aficionados ocasionales, es por esto que se ideó la construcción de un nuevo estadio. Lo primero fue cambiar el estadio de dirección, la dirección del antiguo San Mamés no permitía la expansión del mismo, es por esto que se decidió cambiar, también esto ayudó a que se fuese construyendo el nuevo estadio mientras el antiguo seguía en funcionamiento. Es por esto que en el 2010 comenzó la construcción del mismo.

En el 2013, cuando se cumplía el centenario del antiguo San Mamés y en este mismo año se demolió el mismo para dar paso a un nuevo tiempo en el club y en la ciudad. San Mames Barria no estaba terminado del todo, solamente estaba hecha la mitad del estadio, por lo tanto la temporada 2013/14 se jugó con el estadio a medio hacer, mientras la otra parte estaba en desarrollo. El estadio fue totalmente acabado en 2015, dejando un estadio moderno de 55.000 espectadores de capacidad, galardonado como mejor edificio deportivo del mundo.

El estadio desde dentro es espectacular, pero además, desde fuera, la fachada quizá es lo más emblemático del estadio, contando con miles de leds que iluminaban la fachada por las noches, convirtiéndose, junto al museo Guggenheim, en el lugar más emblemático de la ciudad, cambiando la imagen de la misma.
San Mamés se convirtió de un estadio obsoleto e emblemático a un estadio moderno con todas las facilidades, un museo espectacular donde se contaba la historia del club y un polideportivo municipal bajo el estadio, es por esto que este es un proyecto de esos que hay que recordar.



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